Antes de trabajar con Todd, me diagnosticaron el Síndrome de fatiga crónica. Tenía 18 años, lleno de esperanzas y sueños que se vinieron abajo con el diagnóstico. Pensé que nunca jamás podría jugar Fútbol o tener una “vida” normal porque tenía mucho menos energía que todos mis amigos. Cuando empecé a trabajar con Todd, estaba yendo a la escuela, pero tenía poca energía para cualquier otra cosa. Mientras estaba trabajando con Todd, pude darme cuenta de mis adicciones y me les enfrenté. Debido a todo el trabajo que hicimos, ahora puedo hacer cosas que pensé que serían imposibles de hacer. Ahora estoy en mi segundo año de enfermería, trabajando medio tiempo y puedo jugar fútbol, practicar yoga, escalar e ir a caminar en la nieve en mi tiempo libre.”

-J.P